miércoles, 4 de enero de 2017

Feliz año o yo qué sé

Refugiarse en la cocina, al lado del transistor, escuchando algún programa de radio donde cuentan historias es el mejor antidepresivo que conozco. Artículo completo

2 comentarios:

  1. "El olor dulce de aquella cocina me reconforta cuando los días o las semanas o toda la existencia viene torcida."

    Al leerlo, me he ido al "disco duro" y es increíble la cantidad de recuerdos que archivamos en formato aromas :) Más de los que imaginamos. Y es verdad que todos, o la mayoría, reconfortan. Casi todos dulzones, menos los de la tierra y el mar.

    Pan frito con anís, y espolvoreado con azúcar (o sacarina granulada, supongo que también sirve ;) ) y canela. Te lo recomiendo :)) Es el primero que se me ha venido a la cabeza, el de los domingos por la mañana tempranísimo, capaz de despertar a Morfeo. Y mi padre regañándome porque cuando me iba a despertar a mis hermanas, ya me llevaba una rebanada en la mano ^_^ Y cuánta calidez en una cocina, la del lar, la del hogar.

    Si el padre de Nemo le encontró más allá del océano... No vamos a encontrar este año lo que buscamos? Claro que sí! :) Me pido una primera edición firmada ;))

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  2. En realidad era más un deseo que una realidad... no creo que tenga capacidad para escribir un libro. Gracias por el comentarios y por la receta. ;-)

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