lunes, 10 de diciembre de 2012

Artículos indeterminados

No hay como refugiarse a escribir donde nadie te va leer para sacarlo todo fuera, aireando las ideas, hasta que alguien repara en que lo tienes todo esparcido, secándose al sol, sin molestar a nadie, para darse por aludido y mentarte hasta los castigos que sufrió en el parvulario. Déjeme andar por aquí a mi bola y si se le ocurre meter leña con que si yo tal o cual o es que parezco una u otra cosa, ahórreselo. Pasando.Váyase a sus asuntos juez decano, o jueza, y dispense en otro lado sus bulas de bola de carne intragable. Aquí estamos a otra cosa. Aquí estamos para jugar con las servilletas y meterle fuego a las cartas. Del menú lo queremos todo. Por orden alfabético no vamos a perdonar ni el I.V.A. no incluido con el que finaliza la lista. Café y puro. Puro desbarre. Y al abordaje de conversaciones sin sentido, sesudas diatribas vacías de datos. A esto jugamos porque nos divierte.

Desde que los nuevos periodistas piensan que la objetividad es la estadística, leer la prensa se ha vuelto un auténtico coñazo. Luego pasa lo que pasa (y que nadie cuenta), que ni son matemáticos y ni mucho menos escritores. Artículos estadísticos, columnas de letras bajo foto sonriente. A eso se limitan. Pobre y puro iluso, ¿no se dan cuenta que es una pérdida de tiempo existiendo las hojas de cálculo desde hace tantos años?

El problema de periodismo -alguien sentencia levantando el vaso que suena como un carillón helado- es que no hay quien lea nada interesante desde que la opinión está bajo sospecha. Opine, hombre, no tenga miedo, que de información estamos saturados. Suéltese un poco el maldito chaleco que le aprieta demasiado en los riñones cuando escribe.

Todos asintieron, claro, cómo no iban a estar de acuerdo con algo tan sensato como una borrachera con opiniones y amigos. ¿No serás tú de los cansinos que todo quieren que brille como si fuera bueno? Aunque si te acercas y miras las palabras con las que componen sus frases, no encuentras más que errores. Matemático, como sus artículos. Nadie es perfecto, aunque ellos te lo exijan a ti. Así está el asunto.

Suena una música, o un portazo que se repite con un eco perpetuo o el ruido de una ventana mal cerrada que va y viene. Quizás sea solo un acúfeno extraño o un efecto secundario de haber leído tanta morralla. Por algún lado tienen que salir los desechos, por donde tendría que entrar la voz. Al final cada uno se despide de la tertulia y vuelve solo a casa, dándole vueltas a qué poner por escrito en el rincón mal iluminado en el que te obligan a escribir con tranquilidad, pasando inadvertido. 

Ah, por cierto, qué bonito es ser libre para escribir y para que te critiquen sin que nadie pueda taparte la boca. 
Tyson Cosby - Accusations

1 comentario:

  1. En tiempos en los que en los medios de comunicación la opinión queda "censurada" a favor de las ideologías de las emisoras, los blogs siempre permitirán expresar lo que llevamos dentro(esperemos que no se acabe). Divina libertad de expresión.
    Un saludo

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