domingo, 4 de diciembre de 2011

Frigorías

Hambre y sueño y frío. Así es el despertar de diciembre. Frío y gris cielo. Aceras mojadas de lluvia con hilos de agua negra. Antaño había colillas por las calles, hoy ya no estoy seguro. Los coches van lentos y la luz. La luz también va lenta, como las puertas de los autobuses urbanos cuando se abren, cuando se cierran. O el crujir del pan cuando de vuelta a casa le quitas el currusco. Lento será el ruido del hielo que se rompe cuando pisas con miedo por las mañanas, de aquí a poco. Tan lento que se quedará parado. Seguro. Todo. El silencio es lo opuesto a la quietud. El silencio es un sonido disparado porque sólo cuando se detiene se escucha. El frío es atronador, tirita por el pasillo. Retumba: dos veces tumba con lápida de mármol gélido. Eso es el pasillo porque caminando de radiador en radiador las manos no encuentran respuesta. El calor está ausente. El calor está somnoliento en algún rincón del armario. El calor es incoloro. Es transparente al fondo de en algún cajón del cuarto de baño. Me voy a poner un café hirviendo. El frío también quema. El frío es rojo en la cara. El frío es una puta mierda.

 Antonio López - Nevera nueva

6 comentarios:

  1. Tienes hasta ketchup.Y yogures Danone, una constante en la obra de antonio López, por cierto. jeje.

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  2. Qué texto tan potente. "de radiador en radiador".

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  3. Si el calor se irradia y no se radia, quizás tendrían que ser irradiadores. No sé. Tengo frío todo el rato. Qué mal llevo el frío los últimos años.

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  4. Cuando lo has escrito esoy seguro que ya has encontrado el calor que te faltaba.

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  5. Aporrear un teclado es una buena forma de sacarse el frío, sí. jeje.

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