miércoles, 8 de junio de 2011

Café cortado

Recuerdo, y todos son recuerdos desdentados. Miro, y todo son miradas sin rasguños. Releo, y sólo me encuentro las contraportadas. Ni los números dicen nada, salvo que los pulses sobre un teclado de un teléfono que además, ya nadie usa: ¿alguien memoriza alguno para marcarlo en las pocas cabinas que quedan en las avenidas? Qué va... y el que diga lo contrario miente. Los móviles han matado la memoria, e internet más: la memoria ya no tiene tanta dignidad como antaño. Alguien que recuerda muchas, casi todas, todas las cosas... ya no sobresale por encima de nadie: la tenemos externa, sin necesidad siquiera de conexión USB, ya no nos sirve señor datos. Un iPhone y arreglado, finiquito a todas las discusiones: te apuesto una cena a que tal actor era quien decía tal frase en tal película. La memoria ya no es signo distintivo de nada... la memoria es una antigualla, y así nos va. Ya nadie pierde cenas que nunca se pagan.

-Otra café sí. Con leche fría por favor. Gracias.

Antes de salir de casa he cogido un libro de Lobo Antunes -artículos- por buscar algo, que tampoco he encontrado. No es fácil escribir sobre la cotidianidad de la nada, pero él a veces lo consigue. Somos lo que somos: seres ordinarios sometidos a los vaivenes de mundos de andar por casa. Pero tampoco hay que preocuparse por ello, ningún héroe, como leí hace tiempo, resiste un análisis pormenorizado. Las pantuflas pueden ser como los chaqués, o mejor. La perfección absoluta siempre esconde detrás el más absoluto de los secretos. No falla. Hola, soy perfecto y guardo el más terrible de los secretos. Las abuelas siempre lo dicen cuando les entrevistan sobre su vecino perfecto. Y una abuela no se equivoca jamás: era perfecto... por eso la mató, o defraudó o robó o se corrompió. Siempre saludaba.

¿Has leído algo de Antunes? Pues te lo recomiendo. Uno de los mayores méritos que tiene es que él tampoco tragaba ni un poco a su compatriota Saramago, el escritor más sobre valorado de la península ibérica. Opiniones sí. Echegaray también ganó un Nobel... Ah. Sí, búscalo en la Wikipedia y terminamos antes la discusión si no me crees. Ganó el Nobel que tenía que haber sido para Galdós. Ya, sí... pero Galdós no era perfecto, por eso se le recuerda.

En fin... se hace tarde. Ya pago yo. Ya apago yo.

Salvador Dalí - La persistencia de la memoria

3 comentarios:

  1. Qué bueno...
    No he leído a Lobo Antunes, aunque he oído vagamente hablar de él. Ahora me lo apunto...
    Lo de la memoria: ya Platón se quejaba de la falta de memoria por la invención de la escritura, fíjate que cosas...
    Este... por cierto, yo podría marcar cuatro números desde una cabina: el de casa de mis padres, el móvil de mi padre, el móvil de mi mejor amigo, el de su casa (y luego mi propio número, claro, pero esto sería algo inútil).

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  2. La tecnología ha hecho que nos acordemos de las cosas realmente importantes. Si está en la memoria es por algo...¿o no?

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  3. Acordarse del propio número, eso ya es mucho!! jaja

    La memoria hoy por hoy es como un delikatessen, sólo hay sitio para las cosas ricas-ricas.

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